… Encamados con una pareja. Si, he dicho «encamados» porque escribir «follando» nada más empezar me parecía empezar demasiado fuerte, y subir el listón a partir de ahí sería complicado.
Encamados, si, pero… os estoy contando el final, y lo que vosotros queréis, pillines, es saber cómo empieza y como se llega a esa situación, ¿verdad? … Como si os conociera de toda la vida, ¡vamos!.

Pues… X, esta bendita red social, odiada y aclamada a partes iguales, esa vez cumplió bien su función y nos permitió conocer a una pareja maravillosa; les llamaremos Gloria y Guillermo.
Empezamos… como empiezan muchas historias… Que si tú publicas y yo te doy like… Que si yo público y me haces un comentario… Que te respondo de forma picarona… Y una cosa lleva a la otra… Y DM al canto. Hablando con ellos nos dimos cuenta que encajabamos muy bien. Tanto en las bromas con picaresca como en los gustos de los 4. Y nada, en menos de lo que se tarda en comerse una aceituna rellena de anchoas ya estábamos buscando un hotelito para hacerles una visita.
En el viaje hablabamos entre nosotros de los nerviosos que estábamos, de las cosas que podríamos o no hacer, de los límites que nos poníamos en diferentes situaciones… Y entre pensamiento y pensamiento… Algún suspiro de excitación surgía…
Llegamos a Burgos, nos pusimos lo más guapos que pudimos en el hotel y nos fuimos a cenar con ellos. Todo fue genial. Bromas.. gustos… Todo encajó a la perfección. Les propusimos ir a nuestro hotel… Y aceptaron.
Ya en la habitación nos empezamos a desnudar y empezamos cada uno con nuestra respectiva pareja, pero los 4 sobre la misma cama. Recuerdo estar junto a la cama de pie, Afri sentada en el borde metiéndose mi polla en la boca. Me agarraba fuerte el culo con sus manos mientras marcaba un ritmo no muy rápido… pero constante. A nuestro lado, Gloria estaba acostada en la cama, pies apoyados en el colchon y las rodillas arriba, insinuando, empezó a tocarse suavemente mientras Guillermo situaba su cabeza entre las piernas de Gloria.
Esas piernas se cerraron, dejando atrapada la cabeza de su marido entre ellas, seguro que la dejaba mover lo justo… y necesario… Su lengua lo debía estar haciendo maravillosamente por los gemidos que se empezaron a escuchar al lado nuestra. Mientras… nosotros seguíamos a lo nuestro, mis manos se posaban en la nuca de Afri, haciéndola sentir que necesitaba tener mi polla entera dentro de su garganta, y así lo hizo una y otra vez.
No paso mucho tiempo hasta que Afri se levantó, me dio un beso mientras me masturbaba con su mano, y me tiro sobre la cama de un empujón para continuar con la mamada. Está vez era una de esas leeeentas, notaba cada pasada de su lengua y la saliva escurrirse por mis huevos. Mire a mí derecha y Gloria seguía gimiendo y retorciéndose de placer. Guillermo no había sacado su cabeza de entre las piernas de su mujer en ningún momento. Yo estaba excitadísimo, y empecé a estrujar las tetas de Gloria mientras Afri seguía pasando su lengua por cada centimetro de mi polla.
Continuamos así varios minutos, hasta que vi a Guillermo coger un poco de aire. Le pedí que subiera donde mi, y aproveché para empezar a masturbarme. Tenía la polla durísima… Con mi pulgar empecé a jugar con su puntita mientras con los otros dedos hacia fuerza mientras le masturbaba. Su mujer se puso debajo de él y prácticamente delante de mi cara, mientras yo seguía masturbándome, le empezó a comer los huevos. Esa lengua jugaba con ellos como quería.
No paso mucho tiempo hasta que Afri decidió probar también la polla de Guillermo. Yo aproveché y decidí ir a probar aquello que Guillermo no quería dejar por nada del mundo… Así que nos encontramos con Afri de rodillas sobre la cama, chupándole la polla a Guillermo, y yo entre las piernas de Gloria.
Y con razón no quería dejarlo. El coño que estaba a punto de comerme tenía una pinta súper apetitosa. Rosadito… Depiladito… Y muy húmedo! Justo antes de empezar Gloria me advierte que suele mojar mucho… Y yo más que encantado! Pensaba para mí. Gloria me cogió la cabeza con fuerza y la estrujó la cara contra ella. Ese coño estaba buenísimo! Pensé yo… La escuchaba gemir… Y más excitado me ponía si cabe… Seguía apretando mi cabeza contra ella, sin apenas espacio para respirar, hasta que sentí como empezaba a brotar sus fluidos sobre mi cara, empapando tanto a mí… como a la cama.

Tras un rato jugando con Gloria, pensé que era buen momento para hacerlo ahora con Guillermo. Afri y yo nos intercambiamos. Afri no lo dudó… Y metió el hocico como cerdo buscando trufas… El sonido que hacían era puro morbo. Y yo… Pues más que entretenido con la polla de Guillermo, metiéndomela una y otra vez lo más al fondo que podia.
Os podéis imaginar el resto. Calor… Sudor flujos corporales… Que llenaron una pequeña habitación de hotel en Burgos y la cajita de experiencias que llevamos encima.
Fin
