Hoy cocinamos un bizcocho de chocolate

Bueno, como sé que os gusta mucho el dulce me he decidido a escribiros esta receta de un bizcocho de chocolate.

Ingredientes:

  • 4 huevos tamaño L
  • 1 vaso y medio de harina
  • 1 vaso y medio de azúcar 
  • 1 vaso de colacao. Si es cacao valor, mejor.
  • Medio vaso de aceite de girasol 
  • Medio vaso de leche
  • 1sobre de levadura

Primero precalentamos el horno a 180°.

Para prepararlo no hay más que mezclar primero el azúcar con los huevos y batimos. A la mezcla le incorporamos el aceite la leche, el colacao y la harina. Es muy importante tamizar la harina para evitar que queden grumos. Por último incorporamos la levadura y volvemos a batir

Engrasamos el molde con mantequilla y vertemos la mezcla en él. Metemos el molde con la mezcla al horno durante una hora.

Cuando se enfríe, desmoldar, cortar la porción que se quiera y entero pa’dentro.

A disfrutar!

Meter la pata

¿Alguna vez la habéis liado parda mientras teníais sexo? Estáis metidos tan a vuestro rollo que de repente… Zas! pasa algo que dices…. madre mía… ¿como voy a poder salir de esta? o… ¿como le explico yo esto ahora a mis padres? y no, no me refiero a la rotura de un condón… que eso nos ha pasado a todos. Pues esta entrada va a tratar sobre nuestra metedura de pata, pero en este caso… literal. Vamos al lío!

Creo que tendríamos unos 17 o 18 cuando nos pasó. Afri siempre se ha llevado muy bien con su madre (Hola suegri!) hasta tal punto se llevaban bien que la llamaba y la decía… «Hija, me llevo a tu Padre al super. No volveremos a casa hasta las 8 de la tarde» (Guiño Guiño). Y ahí estaba la bandera al aire que indicaba que podía empezar la carrera. Pues bien, en una de esas nos pilló por la calle, y ya que nos daban la oportunidad, no la íbamos a desaprovechar. Sigue recto… gira a la izquierda… ahora otra vez recto… ahora entra al portal… ascensor… por fin en casa solos! Una vez dentro, no pudimos llegar al pasillo y ya estábamos bien agarrados. Con besos en el cuello, una mano que se va a su culito, otra mano que se va a mi paquete… Llegamos a la habitación con bastante menos ropa. Ella estaba con su sujetador y culot negro de encaje y yo con mi boxer granate. Yo ya estaba empalmadísimo y frotaba mi rabo por su culito mientras la besaba por la nuca y la agarraba la cintura. La tumbé en la cama boca arriba, la deslicé ese culot por sus piernas y me perdí en ellas. La besé un pie… luego los gemelos… la rodilla… el interior del muslo… y acabando por lamérselo entero. Ella se estremeció ligeramente mientras yo continuaba jugando con mi lengua. Recorría cada rincón y notaba como ella me pedía más cogiéndome del pelo y pegándome más a ella. Tras un tiempo de rodillas al pie de la cama jugando con ella, me senté en la orilla de la cama, siendo ella quien se sentó en el suelo, situándose entre mis piernas. Recuerdo que me agarró el rabo, me miró, sonrió, sacó la lengua y recorrió con ella todo mi miembro de abajo a arriba, terminando por metérsela entera en la boca. Continuó chupándomela una y otra vez hasta que no pude más y la pedí que parase. Afri se levantó del suelo, y yo sentado al borde de la cama, se sentó encima dándome la espalda. Cogió mi rabo con una de sus manos, y lo guió hasta tenerlo entero dentro de ella. Empezó a mover la cintura leeeeeentamente, dibujando círculos cuyo centro era mi rabo clavado en su coñito húmedo. La agarré de la cintura, mientras cabalgaba sobre mi, botando una y otra vez. Mis manos estrujaron sus grandes pechos que no paraban de subir y bajar de las embestidas, y la eché el cuerpo hacía atrás, pegándolo al mio mientras la mordía el cuello. Tras un instante de besos en los que nuestras lenguas jugaban a entrelazarse, llevó mi mano hasta su clítoris. Ella me decía que era el momento de hacerla estremecer. Empecé a frotarlo, presionando ligeramente y dibujando círculos pequeños. Mi rabo seguía dentro de ella, y no paraba de moverse y presionarlo una y otra vez. Ya no podía más, pero seguí acariciando su perla hasta que explotó de placer, recorriendo por su cuerpo ese escalofrío que la hace estremecerse. Al verla así, poco mas aguanté y terminé corriéndome dentro de ella. Nos quedamos unos segundos más al borde de la cama. Ella encima mio aun con mi rabo dentro de ella,hasta que decidió bajarse…. y ZAS! al ir a apoyarse en el suelo se torció el tobillo. Y ahí estaba Afri, completamente desnuda, tirada en el suelo, recién follada y con un esguince de tobillo que había que justificar de alguna manera. Claro, no era plan de decirle a los padres que se lo había hecho como se lo había hecho. Mientras nos vestíamos, se nos ocurrió la excusa perfecta que hoy en día cada vez que recordamos ese esguince, mantenemos. Íbamos en el bus camino a casa, y en una de las sacudidas, Afri pisó mal. Tampoco dista demasiado de la realidad, no? Espero que os haya gustado y queremos leer vuestros comentarios, ya sea por aquí, o en nuestro twitter @somos_mini_2. ¡Gracias por leernos!